PRELATURA DE MOYOBAMBA


 

1. El Sr. Arzobispo presenta la Prelatura (Marzo, 2004)

2. Un poco de historia

3. La Región de SanMartín

4. Algunos datos

5. CONSAGRACIÓN EPISCOPAL DE D. RAFAEL ESCUDERO

6. DON RAFAEL ESCUDERO, OBISPO RESIDENCIAL

 

1. El Sr. Arzobispo presenta la Prelatura

«La Diócesis de Toledo, al tiempo que agradece y siente su responsabilidad, también experimenta como una fuerza interior para llevar a cabo la misión. Creemos que en este mundo de secularización como el que estamos viviendo en Occidente, el que la Iglesia toledana se sienta enviada a anunciar el Evangelio, a hacerlo presente con obras y palabras, en lugares como Moyobamba, hace que se sienta fortalecida para también aquí poder anunciar el Evangelio en medio de esta sociedad tan secularizada», afirmó el arzobispo de Toledo, don Antonio Cañizares Llovera, en la presentación de la Prelatura de Moyobamba, en Perú, cuya atención pastoral ha sido encomendada por la Santa Sede a la archidiócesis toledana.

«Nos reúne un acontecimiento que es importante para la Diócesis e importante, también, para la Iglesia, y es que la Santa Sede encomienda a la Diócesis de Toledo la Prelatura Apostólica de Moyobamba, en Perú. Encomienda a la responsabilidad de la Iglesia Diocesana de Toledo», dijo.

Don Antonio Cañizares explicó que la «Prelatura es una Iglesia local que depende directamente de la Santa Sede, en este caso de la Congregación de Obispos, y que todavía no tiene el dinamismo propio para funcionar autónomamente, y se le encomienda, por ello, bien a una Orden religiosa o a otra Diócesis, que asuma la responsabilidad de ir dando todos los pasos para que tenga su propia consistencia y autonomía como tal Iglesia Diocesana».

Desde su fundación, en los años 40, hasta ahora, han sido los religiosos pasionistas quienes han regido la Prelatura, pero ahora, explicó don Antonio, «las circunstancias hacen que los padres pasionistas no puedan llevarla por sí mismos y es por lo que la Santa Sede lo encomienda a la Diócesis toledana».

Moyobamba tiene una extensión de 51.000 kilómetros cuadrados. Su territorio es prácticamente tres veces mayor que la archidiócesis toledana. «Es un lugar hacia el noroeste de Perú -explicó el Sr. Arzobispo- en lo que se llama «ceja de selva», ya selva propiamente, con una población aproximada de 800.000 habitantes, aunque en los últimos años está recibiendo una notable inmigración, sobre todo de habitantes procedentes de la sierra, fuera del Distrito de San Martín con el que coincide la Prelatura», que tiene como capital Moyo-bamba, con 50.000 habitantes y, como ciudad principal Tarapoto, donde hay aeropuerto y donde existe también una universidad todavía muy joven.

Don Antonio Cañizares explicó que Moyabamba cuenta con 14 sacerdotes seculares diocesanos, 4 religiosos pasionistas, 4 claretianos, 3 paúles y un sacerdote mejicano. Hay varias comunidades religiosas –Mercedarias de la Caridad, Compasionistas, Franciscanas de María Inmacu-lada, Hijas de la Caridad, Misioneras de San Vicente de Paúl, Misioneras de Nuestra Señora del Pilar–, que colaboran en todos los aspectos de la pastoral, incluso con el encargo de parroquias. Una realidad muy importante es la de los animado-res pastorales de comunidades, laicos, y la de los profesores de religión en los centros escolares. Los seminaristas son 18, incluyendo en esa cifra los de los cursos de preseminario. Es una región pobre, como todo el Perú, cuyos medios de subsistencia son los de la agricultura –cultivo de arroz principalmente– y algo de ganadería: no hay hambre porque existe una economía de subsistencia, pero no están cubiertas todas las necesidades en materia de vivienda y sanitarias; hay una buena red educativa en Primaria. Hay una emigración de la sierra a los valles de selva.

«Por los datos señalados -dijo- se trata de una región muy necesitada de ayuda por parte de la Iglesia; de ayuda de sacerdotes, en algún caso hay un sólo sacerdote para más de treinta pueblos. Hay provincias enteras como Bellavista y Picota que no tienen ningún sacerdote. Es una región eminentemente joven, con una presencia de muy grande de sectas, con todo lo que esto comporta. Es también una región donde, es verdad que la gente no pasa materialmente hambre físico, pero donde están todas las necesidades: educativas, sanitarias, de vivienda, de promoción de una agricultura mejor; en definitiva, que reclama la atención y la ayuda en todos los aspectos».

Por todas estas razones, el arzobispo de Toledolo explicó que «a Diócesis de Toledo se siente muy agradecida a esta deferencia y a esta estima que muestra la Santa Sede hacia ella al encomendarle esta labor, al tiempo que también se siente con la responsabilidad de hacerse presente donde están los más pobres, sin ningún otro interés que servir, servir a los más pobres para anunciarles el Evangelio del que tanta necesidad tienen y que tanto piden».

Y continuó: «La Diócesis de Toledo, al tiempo que agradece y siente su responsabilidad, también experimenta como una fuerza interior para llevar a cabo la misión. La Iglesia es esencialmente misionera, existe para evangelizar. Creemos que en este mundo de secularización como el que estamos viviendo en Occidente, el que la Iglesia toledana se sienta enviada a anunciar el Evangelio, a hacerlo presente con obras y palabras, en lugares como Moyobamba, hace que se sienta por eso fortalecida para también aquí poder anunciar el Evangelio en medio de esta sociedad tan secularizada», por eso el primado quiso realizar «una llamada a los fieles de toda la Diócesis para que respaldemos y respondamos con toda generosidad, con toda amplitud a la llamada que Dios nos dirige».

Don Antonio Cañizares viajó recientemente a Moyabamba acompañado del vicario general de Toledo y de otros dos sacerdotes. Ahora, en los próximos meses, «irán varios sacerdotes que asuman tareas en la Prelatura para ir planificando cómo va a ser la presencia de Toledo en aquel lugar en los meses sucesivos, tanto por presencia de sacerdotes como de laicos que ayuden en las tareas educativas, asistenciales y de promoción humana».

«Toledo -dijo el primado- tiene una coyuntura muy especial, y es que cuenta, gracias a Dios, con ese regalo suyo y es el número de sacerdotes con una edad media muy baja, por debajo del resto de España, en torno a los 45 años».

 

2. Un poco de historia

 

El año 1999 la Prelatura de Moyobamba, en la región peruana de San Martín, celebró los 50 años de su creación (en 1949), durante este tiempo la Prelatura ha tenido tres obispos Pasionistas a quienes les ha sido encomendado el cuidado pastoral de esta Iglesia de Moyobamba; el primero fue Mons. Martín Fulgencio Elorza y, posteriormente, Mons. Venancio C. Orbe Uriarte y Mons. José Santos Iztueta.

Por el tiempo de la llegada de los Misioneros Claretianos a esta prelatura, en la que se les encomendó la zona sur (Huallaga Central), se inicio un proceso de renovación en la vida pastoral, al que fueron convocados sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos comprometidos en la evangelización. Este proceso se llevó a cabo a través de Asambleas Pastorales de toda la Prelatura, convocadas por el Sr. Obispo, que iban impulsando y orientando el acompañamiento del pueblo. En ellas se fueron dando las normas e impulsando los diferentes proyectos pastorales, compartiendo las dificultades y buscando soluciones juntos todos los agentes pastorales de la Prelatura, en esquema sus resultados están más adelante. Estas duraron aproximadamente hasta 1985, en que la Prelatura se dividió para efectos prácticos también a nivel de funcionamiento.

Cada zona debía llevar a cabo sus propias asambleas, en la zona del Huallaga Central se han venido celebrando cada año, los últimos años se han dedicado a la elaboración de un nuevo Plan Pastoral Zonal, para una mejor organización y respuesta a los retos pastorales que han sido revisados continuamente, ya que las circunstancias y en cierta medida las personas han ido cambiando, debido a los diferentes procesos sufridos en la zona.

En estas Asambleas se revisaba la realidad y se tomaban los temas de mayor preocupación en cada momento, al mismo tiempo sirvieron para la integración de los Agentes Pastorales y los laicos que iban asumiendo responsabilidades en sus respectivas parroquias y comunidades, para la formación y enriquecimiento de todos. Partiendo de estos momentos se crearon equipos itinerantes en cada zona, que se encargaban especialmente de la atención a las comunidades rurales, organizando las comunidades cristianas a través de cursillos de comunidad, cursillos de animadores campesinos, atención a la pastoral social, etc...

La prelatura está dividida en tres zonas de la forma siguiente: la zona norte (Moyobamba) comprende las provincias de Moyobamba y Rioja (Alto Mayo); la zona centro comprende las provincias de San Martín, Lamas, El Dorado (Bajo Mayo) y por último la zona sur o Huallaga Central comprende las provincias de Mariscal Cáceres, Bellavista y Huallaga. Esta división se hizo pensando en una mejor atención pastoral de la Prelatura, dadas sus dimensiones geográficas y las dificultades de comunicación.

Desde las primeras Asambleas se ha buscado la participación de los seglares de la zona, para que se vayan formando y asumiendo responsabilidades en sus propias comunidades y también a nivel de prelatura, también por este motivo se aceptó y se buscó la participación y la presencia de seglares extranjeros dedicados a tiempo pleno en esta tarea de construir Iglesia. Hoy hay seglares formados que asumen responsabilidades, pero sigue siendo un gran reto para todos y sigue siendo una de las prioridades, tratando que al mismo tiempo se vayan formando Comunidades Cristianas que vivan su fe. Sigue siendo después de muchos años y muchos esfuerzos el mayor reto y se necesita mucho apoyo, para la organización de cursos, en la construcción de capillas donde puedan reunirse las Comunidades, en la consecución de materiales, ... En otros ámbitos de salud y educación de los más pequeños que son los que están más en riesgo.

 

3. La Región de SanMartín

 

Hay provincias recién creadas como El Dorado, otras que tienen unos 15 años como Bellavista, Picota, Tocache y Rioja. Con mucha anterioridad solamente había dos provincias Moyobamba, que comprendía: Moyobamba y Rioja, su capital Moyobamba. La otra provincia era Huallaga que comprendía el resto del departamento.

Hoy la población ha aumentado y las diferencias provocadas principalmente por la carretera marginal, que recorre todo el departamento, han hecho que las capitales más importantes históricamente queden en un segundo plano, tomando la mayor importancia Tarapoto, capital de la provincia de San Martín, en la zona norte; y Juanjuí, capital de Mariscal Cáceres, en la zona sur del departamento.

La superficie teórica de estas provincias, dado que en buena parte de ellas no hay estudios topográficos por lo inaccesible del terreno y por no estar habitadas, es como sigue:

                  Mariscal Cáceres (Juanjuí)                         14.498,73 Km2

                  Bellavista (Bellavista)                                   8.050,90 Km2

                  Huallaga (Saposoa)                                     2.380,85 Km2

                  Lamas (Lamas) [El Dorado]                      6.338,81 Km2

                  Moyobamba (Moyobamba)                       3.772,31 Km2

                  Picota (Picota)                                             2.171,41 Km2

                  Rioja (Rioja)                                                2.535,04 Km2

                  San Martín (Tarapoto)                                 5.639,82 Km2

                  Tocache (Tocache)                                      5.865,44 Km2

La economía esta basada principalmente en la agricultura, de subsistencia, cuyos productos principales son el plátano de muchas calidades, el maíz, el arroz, la yuca (mandioca), y algunos otros productos propios de la zona que se producen en pequeñas cantidades y una gran variedad de frutas tropicales. En cuanto a ganadería hay reses, en la mayoría de los casos mezcladas con cebú para que puedan adaptarse mejor a la zona y al clima, gallinas y huevos, chanchos(cerdos) y caza de monte con una gran variedad de animales (monos, sajinos [jabalíes], sachabaca, venados...), diferentes aves, también una gran variedad de pescados en los ríos más caudalosos, en las quebradas lo más abundante es el shitari (un pescadito pequeño, que ha quitado mucha hambre en los momentos más difíciles de la economía).

La geografía está marcada por estrechos y profundos valles recorridos a su vez por torrentosas quebradas, especialmente en la época de lluvias. En su mayoría pertenece a la llamada ceja de selva, con elevaciones por encima de los 500 metros de altitud, llegando a alcanzar los 2.500 metros. Sus estrechos valles que por altitud pertenecerían a la selva baja ya que rondan los 300 metros de altitud en gran parte de su recorrido, al menos en las zonas habitadas llega a alcanzar los 500 metros de altitud. En general las zonas más altas están poco o casi nada pobladas por las dificultades que suponen en cuanto a la obtención de agua, salvo raras excepciones que por razón de su producción si han sido pobladas, son más aptas para el café, también el clima es más suave en cuanto a temperaturas pero más tendente a neblinas y sujeto a cambios más bruscos de las temperaturas.

En la población, dadas las circunstancias actuales tanto de la región como del país, se da una gran variación, de modo especial en estos últimos años. Es en el aspecto rural especialmente muy fluctuante; primero por el fin del fenómeno de la cocaína y la violencia; segundo, los cambios ecológicos y climáticos producidos en la sierra y costa; tercero, los nuevos cultivos intensivos en la zona (arroz, cae, cacao, tabaco). En un primer momento se produjo una llegada masiva de gentes de otras zonas del país y, posteriormente, un éxodo de la zona, para continuar con un retorno tras las nuevas perspectivas y ante la necesidad de tierras de cultivo. Debido a todos estos fenómenos de marcha y regreso que se acentúan, de manera especial, a partir del año 90 aproximadamente, las fluctuaciones de población han sido constantes y los datos obtenidos por el censo de 1993 en la región eran relativos ya que este mismo año se produjo un incremento fuerte del narcotráfico y la violencia, pero al mismo tiempo es el año en que se fortalece la lucha contra estos dos fenómenos y comienza el control del ejercito y la pacificación. Los datos del censo elaborado seis años más tarde, en 1999, por el Instituto Nacional de Estadística e Informática son los siguientes:

Superficie y densidad de población según provincia – 1999

Fuente: Instituto Nacional de Estadística e Informática

Resultados del IX Censo Nacional de Población

Provincia

Población

censada

Superficie

Km2

Densidad

Bellavista

34.414

8.050,9

4,4

El Dorado

23.409

1.298,1

18,0

Huallaga

22.236

2.380,9

9,3

Lamas

67.253

5.040,7

13,3

Moyobamba

69.943

3.772,3

18,5

Picota

26.995

2.171,4

12,4

Rioja

68.787

2.535

27,5

San Martín

118.069

5.639,6

20,9

Tocache

70.523

5.865,4

12,0

Mariscal Cáceres

49.798

14.498,7

3,4

En el ámbito eclesial la mayoría de la población es bautizada, sin embargo como sucede en muchos otros lugares hay una gran parte de personas que solo acuden a la parroquia cuando necesitan algo. Pero, al mismo tiempo, no se puede negar por parte de un buen grupo de personas un compromiso serio, en medio de todas estas circunstancias, incluso algún animador entregó su vida en defensa de su comunidad y de su pueblo. Todos estos fenómenos han afectado en gran medida también a la Iglesia, así como han influido mucho en la expansión territorial de los grupos sectarios que, en la mayoría de los casos se trata de grupos que ponen constantemente en peligro la vida de las personas, dividen los pueblos, imposibilitan el trabajo común en bien de todos, enfrentan a las familias y mantienen un permanente estado de miedo..

4. Algunos datos

 

En la Prelatura hay provincias recién creadas como El Dorado, otras que tienen unos 15 años como Bellavista, Picota, Tocache y Rioja. Con mucha anterioridad solamente había dos provincias Moyobamba, que comprendía: Moyobamba y Rioja, su capital Moyobamba. La otra provincia era Huallaga que comprendía el resto del departamento.

Hoy la población ha aumentado y las diferencias provocadas principalmente por la carretera marginal, que recorre todo el departamento, han hecho que las capitales más importantes históricamente queden en un segundo plano, tomando la mayor importancia Tarapoto, capital de la provincia de San Martín, en la zona norte; y Juanjuí, capital de Mariscal Cáceres, en la zona sur del departamento.

La economía esta basada principalmente en la agricultura, de subsistencia, cuyos productos principales son el plátano de muchas calidades, el maíz, el arroz, la yuca (mandioca), y algunos otros productos propios de la zona que se producen en pequeñas cantidades y una gran variedad de frutas tropicales. En cuanto a ganadería hay reses, en la mayoría de los casos mezcladas con cebú para que puedan adaptarse mejor a la zona y al clima, gallinas y huevos, chanchos(cerdos) y caza de monte con una gran variedad de animales (monos, sajinos [jabalíes], sachabaca, venados...), diferentes aves, también una gran variedad de pescados en los ríos más caudalosos, en las quebradas lo más abundante es el shitari (un pescadito pequeño, que ha quitado mucha hambre en los momentos más difíciles de la economía).

La geografía está marcada por estrechos y profundos valles recorridos a su vez por torrentosas quebradas, especialmente en la época de lluvias. En su mayoría pertenece a la llamada ceja de selva, con elevaciones por encima de los 500 metros de altitud, llegando a alcanzar los 2.500 metros. Sus estrechos valles que por altitud pertenecerían a la selva baja ya que rondan los 300 metros de altitud en gran parte de su recorrido, al menos en las zonas habitadas llega a alcanzar los 500 metros de altitud. En general las zonas más altas están poco o casi nada pobladas por las dificultades que suponen en cuanto a la obtención de agua, salvo raras excepciones que por razón de su producción si han sido pobladas, son más aptas para el café, también el clima es más suave en cuanto a temperaturas pero más tendente a neblinas y sujeto a cambios más bruscos de las temperaturas.

En la población, dadas las circunstancias actuales tanto de la región como del país, se da una gran variación, de modo especial en estos últimos años. Es en el aspecto rural especialmente muy fluctuante; primero por el fin del fenómeno de la cocaína y la violencia; segundo, los cambios ecológicos y climáticos producidos en la sierra y costa; tercero, los nuevos cultivos intensivos en la zona (arroz, cae, cacao, tabaco). En un primer momento se produjo una llegada masiva de gentes de otras zonas del país y, posteriormente, un éxodo de la zona, para continuar con un retorno tras las nuevas perspectivas y ante la necesidad de tierras de cultivo. Debido a todos estos fenómenos de marcha y regreso que se acentúan, de manera especial, a partir del año 90 aproximadamente, las fluctuaciones de población han sido constantes y los datos obtenidos por el censo de 1993 en la región eran relativos ya que este mismo año se produjo un incremento fuerte del narcotráfico y la violencia, pero al mismo tiempo es el año en que se fortalece la lucha contra estos dos fenómenos y comienza el control del ejercito y la pacificación. Los datos del censo elaborado seis años más tarde, en 1999, por el Instituto Nacional de Estadística e Informática aparecen el recuadro de esta página.

En el ámbito eclesial la mayoría de la población es bautizada, sin embargo como sucede en muchos otros lugares hay una gran parte de personas que solo acuden a la parroquia cuando necesitan algo. Pero, al mismo tiempo, no se puede negar por parte de un buen grupo de personas un compromiso serio, en medio de todas estas circunstancias, incluso algún animador entregó su vida en defensa de su comunidad y de su pueblo. Todos estos fenómenos han afectado en gran medida también a la Iglesia, así como han influido mucho en la expansión territorial de los grupos sectarios que, en la mayoría de los casos se trata de grupos que ponen constantemente en peligro la vida de las personas, dividen los pueblos, imposibilitan el trabajo común en bien de todos, enfrentan a las familias y mantienen un permanente estado de miedo...

La Prelatura de Moyobamba, en Perú.

 

Gran parte de la Prelatura es Ceja de Selva.

 

El primer grupo de sacerdotes toledanos, con Mons. Santos y el Sr. Arzobispo, tras su llegada.

 

Colaboradores en la escuela.

 

Fiesta en la escuela.

 

Hogar infantil.