Historia

iglesia visigoda (siglos VI-VII)

 

Imposición de la casulla a san Ildefonso

 

Con la presencia de los godos en la Carpetania y la elección con el rey Leovigildo (572-586) de la ciudad de Toledo como su capital, "urbs regia", comienza un período  histórico importante para la archidiócesis. Toledo se constituye en la Iglesia metropolitana de la comarca carpetana primero y, después, de toda la provincia cartaginense, incluyendo bajo su jurisdicción a 20 diócesis sufragáneas. En el año 527 se celebra el segundo concilio toledano, presidido por el obispo Montano. En el año 589, se reúne el tercer concilio toledano y, en Él, el rey Recaredo y su esposa Bada, juntamente con los obispos, magnates y multitud de eclesiásticos, se convierten al cristianismo, abjurando del arrianismo, y quedando constituida la unidad religiosa de España.


A lo largo del siglo VII, se congregan en Toledo 15 concilios más, famosos por las profesiones de fe en ellos formuladas y por las normas disciplinares que allí se acuerdan. A la vez florecen un número importante de arzobispos, como San Eugenio, San Ildefonso, o San Julián, quienes con su santidad, sus escritos y su actividad pastoral dejarán una profunda huella en la diócesis toledana. A partir del décimo segundo concilio toledano (681) se le reconoce a la metropolitana de Toledo, con unánime beneplácito de todo el episcopado nacional, una particular intervención en la elección y consagración de todos los prelados españoles, dándose con ello origen a la futura primacía eclesiástica.

 

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